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La Casa Club del Campo de Golf “Mansión
Xanadú” se encuentra
ubicada en las Peñas de San
Bernardino, y fue diseñada
por los arquitectos Cavarrocas y Govantes,
en el mes de julio de 1927.
El propietario de este feudo exclusivo
fue el multimillonario norteamericano
de origen francés Irénee
Dupont de Nemours, nacido el 21 de
diciembre de 1876. Fue padre de 8
hijos, 35 nietos y 5 biznietos. El
señor Dupont participó
activamente, más que ningún
otro miembro de su generación,
en el desarrollo de la compañía
fundada por su bisabuelo Eleuthére
Dupont en 1802, empresa en el Estado
de Delaware. Durante su vida la Compañía
se convirtió en la mayor organización
industrial de productos químicos
diversificados en todo el mundo, contando
en 1957 con más de 90 000 empleados
y 74 fábricas. Antes de hacerse
cargo de la Presidencia de la Compañía
en 1919, ocupó diversos cargos
en los ramos de construcción,
finanzas y desarrollo.
En el año 1927, a la edad de
49 años, Dupont abandonó
la presidencia de su imperio químico.
Buscaba un lugar tranquilo donde pasar
sus largos ratos de ocio y, como muchos
norteamericanos, lo encontró
en Cuba. Ese mismo año hizo
la compra de 180 hectáreas
de tierra en la Península de
Hicacos, por las que pagó 90
000 pesos. El terreno incluía
8 Km. de playa virgen, pero prefirió
la zona rocosa de la Peña de
San Bernardino para edificar su Mansión,
con 11 cuartos y otros tantos baños,
además de tres terrazas, siete
balcones y embarcadero privado.
La Casa de cuatro plantas fue bautizada
con el nombre de “Xanadú”,
en referencia al poema del inglés
Samuel Taylor que describía
la construcción del maravilloso
palacio perteneciente al emperador
Kublai Khan, legendario guerrero y
conquistador de la China. “Xanadú
fue el antiguo reino de los tártaros
y se extendía por todo el Asia
Central y Occidental y por parte de
Rusia.
En 1932, Dupont instaló un
órgano en la Casa, el más
grande instalado en una residencia
particular en América Latina,
cuyo costo fue de 110 000 dólares.
La maquinaria se colocó en
el sótano y funcionaba automática
y manualmente. Dos pozos difundían
la música por el mirador y
el Lobby, concebidos para no molestar
el conjunto de las habitaciones. El
mobiliario suministrado por Theodore
Baily and Co. y por MERAS y RICO,
incluía el órgano, las
pinturas y el piano.
Maderas preciosas como la caoba, el
cedro, jiquí y sabicú
fueron traídas especialmente
de Santiago de Cuba para ser utilizadas
en los techos, barandas y columnas,
mientras que pisos y baños
eran levantados con mármoles
cubanos, italianos y españoles.
La obra fue confiada a la Federick
Sneard Corporation, a un costo de
1300 000 dólares de la época
y fue terminada el 30 de diciembre
de 1930.
Dupont frecuentaba la Península
durante varios meses a principios
de enero y permanecía en “Xanadú”,
al tiempo que invitaba en varias oportunidades
a los ejecutivos más importantes
de su empresa.
Dupont llegó a poseer 40 caballerías
de tierra, que en aquellos años
abarcaban también lo que es
hoy gran parte del municipio Cárdenas.
Todas esas tierras fueron compradas
a precios irrisorios (cuatro centavos
el m2). Años más tarde,
sus propiedades se vieron incrementadas
con la construcción de la carretera,
el acueducto y la planta generadora
de electricidad.
En los jardines se sembraron cocoteros.
Las flores y el huerto poblaron las
faldas de las colinas al este, y alrededor
de los viejos cocoteros nacieron plátanos,
papayas y aguacates. Se importaron
cotorras y papagayos para aumentar
el encanto tropical del entorno.
También se construyó
un Campo de Golf , diseñado
en un primer intento en 18 hoyos por
el arquitecto Herbert Strong, y ejecutándose
al final solamente 9 hoyos diseñados
por Sim Cuthrie. Los primeros cuatro
hoyos se modelaron sobre tierra original
y para el resto hubo que aplicar relleno.
Esta construcción comenzó
en diciembre de 1931, y una vez concluida
fue afectada por un huracán
en septiembre de 1933, el cual destruyó
los greens y fairways del 5 al 9.
Esto provocó que se vertiera
más relleno entre abril y diciembre
de 1934, a un costo de 10 458.58 (monto
total del relleno).
El campo se pudo jugar nuevamente
en su totalidad en 1936. Siempre perteneció
a Peñas de Hicacos S.A, y su
costo total, sin incluir el relleno
y ningún tipo de mantenimiento
fue de 41 417.82. En todo momento,
se consideró la idea de crear
un Club de Golf con su membresía,
pero nunca se llevó a cabo.
El campo costaba $1.00 por 9 hoyos,
de los cuales $0.50 eran para el caddy
y la otra mitad para una escuela pública.
En marzo de 1957, Dupont visitó
la Casa por última vez, por
razones de salud, aunque sus empleados
continuaron sus labores. El 12 de
diciembre de 1963, en ocasión
de la visita de Valentina Tereshkova,
se convirtió en el Restaurante
“Las Américas”.
Ese mismo día moría
en los Estados Unidos el Señor
Dupont, a la edad de 85 años.
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